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29 julio 2016

¡Allons enfants de la Patrie!


Sobre las mayorías, contra la democracia.

El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio (Winston Churchill).

Tras esta afirmación del conservador de Churchill sobre el sistema democrático, del cual el se benefició durante años, y sin ánimo de compartir o debatir  con él la existencia del "votante racional", este texto pretende analizar histórica, y socialmente el sistema democrático, la influencia de las mayorías en las decisiones políticas, hacer una critica al concepto de ciudadanía y crear un punto de inflexión sobre cierta deriva ideológica hacia la izquierda que tienen ciertos sectores del anarquismo, ya sea en sus objetivos, como en sus formas. Además,  pretende a través de él, replantear métodos, estrategias,acciones y discursos en pos de construir una sociedad anarquista.

Breve introducción histórica: Origen y desarrollo de la Democracia.

Hablamos  de  democracia  y  aparece  en  nuestra  cabeza  el mundo   idílico   de   la   Grecia   clásica:   hombres charlando civilizadamente bajo el sol mediterráneo, envueltos en blancas togas. Pensar esto es faltar claramente a la verdad. La  gran  mayoría  de  las  personas  que  vivían  en  la  cuna  de  la democracia  lo  hacían  en  la  esclavitud,  y  del  poder  decisorio quedaban  excluidas  también  las  mujeres.  En  el  maravilloso origen  de  la  idea  democrática  sólo  mandaban  los  hombres propietarios  y  su  poder  se  extendía  a  todas  sus  propiedades, incluida la familia y los esclavos/as. Eso sí, los  propietarios  se  trataban  entre  ellos  como  hombres  libres e  iguales.

Rompiendo algunos mitos y muchas falsificaciones históricas y  lingüísticas  se  ha  de  señalar  que  la  palabra  democracia no viene  de  dos  palabras  (demos que  supuestamente  significaría “pueblo”,  y cratos que  supuestamente  significaría  “poder”, dando lugar así al término “el poder del pueblo”).

 La palabra democracia se  deriva  de  tres  palabras: demiurgos o  artesano, geomoros o  campesino  y cratos o  Estado  (en  griego  arcaico,  y no  “poder”,  significado  que,  por  razones  políticas,  adquirirá  más adelante, en la época clásica, para justificar el orden social vigente). De la fusión de las dos primeras palabras demiurgos y geomoros surgirá  una  nueva; demos, que  va  a  aparecer  en época clásica, siendo por tanto un neologismo que no existía cuando  se  funda  este  orden  socio-político.  Con  este  juego de  palabras  entre  artesano  y  campesino  se  formará  la  palabra “pueblo”  para  justificar  el  nuevo  aparato  estatal  y  refrendar el  orden  social  impuesto.  Claramente  el  pueblo  son  los artesanos,  comerciantes  y  campesinos  y  para  ellos  está  hecho el  nuevo  régimen.  Quienes  no  formen  parte  de  estas  clases, no serán parte del pueblo. Así pues nos encontramos con que democracia no significa “el poder del pueblo”, sino el “Estado de los artesanos y los campesinos”.  Pero además conviene hacer una nueva aclaración. La sociedad ateniense en el momento inmediatamente anterior a la instauración de la democracia estaba compuesto por tres clases o estamentos sociales: los eupátridas, en la cima de la pirámide, que  eran  los  nobles  y  el  estamento  de  entre  el  cual  salía  el monarca; los demiurgos que eran los artesanos y comerciantes, pero no unos artesanos cualquiera, sino los maestros artesanos y  dueños  de  los  talleres  (es  decir  personas  con  esclavos  y asalariad@s que dirigían la producción y el comercio al servicio de  los  eupátridas);  y  los  geomoros  o  campesinos,  campesinos propietarios de tierras y dueños de esclavos. Estos tres eran los estamentos de entre los hombres libres, estamentos subdivididos a su vez según rango, riqueza y posición social. Después en la escala más baja de la pirámide estaban los metecos o hijos de padre ateniense y madre extranjera (que solían ser los asalariados o los ayudantes de demiurgos y geomoros), hombres libres pero que no tenían los mismos derechos que los atenienses libres, y más abajo aun estaban los esclavos. A parte estaban las mujeres que no sólo no gozaban de la condición de “ciudadanos” sino que ni tan siquiera alcanzaban la categoría de “personas”.

Esta idea de sociedad supuestamente armónica y claramente desigual desaparece bajo  el  rumor  de  los  tiempos,  y  no  tiene  nada  que  ver  con nuestra democracia. La que nosotrxs sufrimos es fruto de una evolución  histórica  concreta  que  se  inicia  con  la  creación  del Estado  moderno,  que  nace  en  un  momento,  un  espacio  y unos  paradigmas  ideológicos  determinados.

 El Estado moderno aparece ligado al Estado-nación, a la división de poderes como garantía, a una retahíla de derechos y obligaciones inalienables.  Más  allá  de  una  relativa  ampliación de  los  límites  de  lo  que  es  tarea  del  Estado  en  el  Estado  del Bienestar,  o  de  una  supuesta  participación  de  lxs  ciudadanxs en  el  funcionamiento  formal  del  Estado  democrático,  estas variantes  del  Estado  moderno  no  tienen  más  objetivo  que seguir  tratando  de  mantener  ese  orden  artificial  construido, haciendo equilibrios conforme con las circunstancias y los requerimientos históricos.La  institucionalización  del  Estado  moderno  y,  aún  más,  su forma  democrática,  implica  el  nacimiento  de  la  ciudadanía. Los  individuos  dejan  de  serlo  y  pasan  a  formar  parte  de  una realidad  superior,  el  Estado,  que  les  proporciona  seguridad mediante   la   conservación   de   unos   supuestos   derechos naturales  e  inalienables.

Los   derechos   son   las   concesiones   que   otorga   un   poder establecido, es decir, lo que se ese poder permite hacer a quienes somete. Los deberes son las imposiciones de ese mismo poder, es decir, lo que obliga a hacer. Derechos y deberes son por lo tanto  un  binomio  ya  que  los  unos  son  contrapartida  de  los otros  y  viceversa.  Lo  cual,  y  dado  que  los  dos  puntales  de  la democracia son la ley de mayorías y los derechos, nos lleva a varias reflexiones.

Una es que las personas no tienen derechos, sino necesidades vitales. Confundir  derechos con necesidades es un grave error que nos viene de la mano del pensamiento autoritario.

Otra es que quien tiene derechos tiene deberes y, como se ha señalado antes, esto es axiomático. Todo derecho implica que alguien  te  lo  reconozca  y  ese  alguien  a  cambio  te  reclamará deberes.También  tienen  derechos  quienes  sufren  las dictaduras, lxs niñxs en las escuelas, lxs presxs en la cárcel, los animales, las “minorías”, etc.

Los derechos prefiguran necesariamente autoritarismo. Para tener derechos es necesario ser gobernado, domesticado y por lo tanto hay que estar oprimido, o lo que viene a ser lo mismo, esta  reflexión  nos  lleva  a  que  quien  tiene  derechos  no  tiene libertad por lo tanto quien quiera ser libre, además de luchar por ello, no puede reclamar derechos,  dado  que  no  es  posible  que  la  libertad  se  conceda.


Mayorías y Delegacionismo. Muerte al ciudadanismo.

Con la situación actual de bloqueo político por falta(aparente) de pactos, y ante el inquietante cambio de rumbo de ciertas fuerzas políticas continuamente para llegar al poder político, y su discurso repetido sobre reformar y reforzar el sistema,para que tengamos más y mejor democracia, la "ciudadanía" espera pasiva a que se pongan de acuerdo y triunfe la democracia. Dispuestos a pactar con el diablo y obteniendo pactos "por arte de mafia", los partidos políticos siguen ganando adeptxs. Los intereses políticos, quizás ahora más diversos que antes, si analizamos las campañas de forma superficial, nos aparecen opuestos entre si, pero tras un análisis mas profundo y sobre todo, cuando llegan momentos cruciales como elecciones, casos de corrupción interna, o cuando les llega la hora de pactar para obtener sillones es bastante fácil de comprobar como no eran tan diferentes. Los que decían que había que pensar en las próxima generaciones, querían decir próxima elecciones y los de siempre ahora hablan en lenguaje inclusivo y pasean por mercados y barrios populares para llegar al electorado. Electorado que jamás renuncia al sistema establecido, ni cuestiona que todos favorecen y se enriquecen con la estructura del estado y el sistema capitalista. Y además , se le manda un mensaje de que si algo va mal, será por su culpa. Por votar equivocadamente , por no hacerlo, por establecer prioridades por encima del valor nacional de unidad en momentos delicados. Nunca es buen momento para criticar el sistema. Y además debemos estarles agradecidxs. Podíamos estar peor....

Nacer en un sistema heredero de otros más represivo no puede dejarnos sin la posibilidad de elegir otra forma de organizar nuestras vidas, ni puede obligarnos a asumir el sistema democrático. Fraga: "El franquismo ha sentado las bases para una España con más orden" diario El País (30 de diciembre de 2007). Fraga siempre será recordado por su "franqueza".

No controlamos qué, ni cuánto se produce, pero tenemos derecho a consumir todo lo que queramos, no controlamos cómo gestionamos nuestro aprendizaje pero tenemos derecho a trabajar para pagarnos la carrera si quisiéramos hacerla. Y estos son solo dos ejemplos. Vivimos en un sistema donde una minoría privilegiada ostenta el poder frente a una minoría esclavizada. Nos dicen que tenemos que empujar todxs en la misma dirección, sin cuestionar porque empujamos ni hacia donde nos dirigimos. Nos han dejado los remos, pero jamas hemos llevado el timón. Pero la verdad es que no queremos cambiar esa situación para que no cambie nada, no queremos mejorar eso, queremos erradicarlo de raíz. Queremos subvertir el orden establecido. Creemos firmemente que los partidos políticos y la democracia no favorecen nuestros intereses y por ello nos negamos a legitimarla.

Pero la democracia no es tan fácil de tumbar. Nos la han inculcado del tal manera en la cabeza, que nos cuesta imaginar la vida sin ese generoso regalo que nos han brindado las clases dominantes. La mentalidad del poder que se aprecia en mayorías como en minorías, reproduciendo fácilmente el sistema aunque te haya perjudicado de por vida, protege así mismo al sistema. Tenemos tan interiorizada la propaganda del sistema que toleramos sus desvaríos, su represión y sus consecuencias pero jamas se tolera la rebelión.
El civismo consigue ciudadanxs-policías, que no tienen ningún problema en defender y disfrutar de derechos que se consiguieron por medios violentos , o por facciones políticas que jamás tendrían cabida en su concepto de paz social.

Observamos desencajadxs como se reivindica, mano en pecho y con emoción, la igualdad, la fraternidad y la libertad del pueblo francés (un ejemplo para los demócratas y liberales, de las conquistas sociales). Para nada se defenderían hoy los disturbios producidos durante la revolución francesa, de ese grupo de violentos (como los denominarian ahora) que, lejos de contar con la complicidad de la mayoría hicieron; para el discurso imperante, historia. Apenas eran unos miles de individuos enfurecidos los que incendiaron París frente a la mayoría sabia y siempre legítima, que no participó en la protesta. Otro ejemplo de manipulación histórica.

No existe ni un sólo ejemplo en la historia en el que podamos basarnos para teorizar sobre una posible revolución pacífica.

Nos acordamos de Mandela y sus trajes llamativos para brindar por la democracia, la paz y la convivencia, olvidando su pertenencia a grupos armados y el uso de la violencia. Nos enorgullecemos de Martin Luther King o Rosa Park, y su lucha por los derechos de las personas negras, pero silenciamos la lucha llevada a cabo por diferentes movimientos como Panteras negras, que no dudaron en alzarse en armas. Defendemos a toda costa el pacifismo como determinante en un proceso político, cuando no siempre ha existido, o nos lo inventamos cuando ni si quiera ha sido determinante. El sistema se apropia de los movimientos de liberación, o los criminaliza, según le interese. El PKK y las YPG luchan contra la opresión del pueblo kurdo, pero como no pueden venderle tantas armas como a DAESH pues los catalogan de terrorismo. Que viva para siempre el pedófilo y antisemita de Gandhi y mueran para siempre las milicias de Nueva Era, llevando a cabo una guerra de guerrillas en contra de objetivos británicos. Olvidamos todo eso cuando le vemos la cara a Gandhi en todos los noticieros, recordando su vida, su muerte y su fantásticas hazañas. Mientras el 80% de la población no tiene para vivir dignamente, sustentado por guerras, desigualdad,  y violencia institucionalizada, que nadie tire la primera piedra.


Sobre inmovilistas y traidores.

También se observa esa tendencia a desvincularse de la participación política con el argumento de que no se es de ningún bando. No ser de ningún bando es la manera mas cómoda de aceptar el bando imperante y colaborar silenciosamente con él. No se puede no tener ideología, lo que se hace es no aceptar la responsabilidad de cambiar nada, ni asumir las consecuencias por pertenecer alegremente al sistema instaurado.

Desde algunos sectores de la izquierda vemos intento por aunar las luchas, o directamente  apropiarse de ellas. Utilizando la manipulación histórica reivindicáis hechos y homenajeáis a personas a las que hoy en día encarcelaríais, o encarcelasteis en otra época.

Vuestro discurso populista sobre el si somos el  99%, no es aplicable en nuestra practica real, ya que ni luchamos por el mismo fin ni usamos los mismos medios, y además nos negamos a colaborar con aquellos que utilizáis el sistema cuando os conviene. Nosotrxs  no queremos que existáis. Exponéis una representación abstracta de las luchas, desarrollando de forma paralela una decadencia en valores. Esto genera dependencia hacia el poder, aunque se tenga un discurso radical. Discurso que cae en el olvido cuando aparece la oportunidad de cambiar el sistema desde dentro. ¿Que características tiene que tener un sistema de organización política para intentar cambiarlo desde dentro? ¿Sistema Democrático?¿Una dictadura? ¿Daesh?.

Este contexto en el que el discurso se radicaliza pero las acciones se quedan en ciberprotesta, es un clima común que aprovecha la izquierda socialdemócrata para, a través de su aspecto reivindicativo ahogar las luchas y los actos de protesta.

 Un ejemplo lo tenemos en la multitud de personas que reivindica, a través de redes sociales y desde su casa que vuelvan ETA o los Grapo... ¿Que vuelvan y resuelvan nuestros problemas?. Ni un ápice de implicarse en nada, para además una vez iniciado el proceso judicial por decir: A Ortega Lara habría que secuestrarlo ahora; argumentar: Cuando dije que a Ortega Lara habría que secuestrarlo ahora quería decir que nunca habría que haberlo secuestrado...

Ser consecuente es asumir las consecuencias. ¿No?

"Esa idiotez que decíamos cuando éramos de extrema izquierda de que las cosas se cambian en la calle y no en las instituciones es mentira".
Pablo Iglesias Turrión.

 

Querido Pablo, gracias por iluminarnos en la lucha con el patrocinio del Banco Santander. Os distinguís de la mafia únicamente porque no cumplís vuestras promesas. Los espasmos cadavéricos que tiene la izquierda farsante y traidora nos hace reforzar más aún nuestras ideas. Nuestrxs compañerxs están en la cárcel y lxs tuyxs en el parlamento.
¿Sorpresas? Ninguna.


Hacía la Anarquía:

 La  lógica  que  rige  el desarrollo de un estado, es el constante crecimiento económico, es  decir,  el  que  las  mercancías  y  transacciones  económicas que  circulen  o  se  realicen  en  su  territorio  posean  cada  vez mayor  valor. Esto responde  a  la  dinámica  suicida  del modelo capitalista, en la que lo importante es sacar el mayor rendimiento  económico  de  los  objetos  que  explota,  producir la  mayor  cantidad  y  vender  cuanto  más  mejor  y  lo  más  caro posible. Los bancos,  las empresas y los estados sólo buscan ampliar todo lo posible su influencia y sacar el mayor beneficio de todo lo que pase por sus manos: Medicamentos,  alimentos,  casas,  ropa,  ocio,  drogas,  mano de  obra,  condiciones  de  explotación... Todo  vale, si  es  para sacar dinero, todo sirve para comerciar y cada mercado tiene su  contexto. El  funcionamiento  de  las sociedades  modernas exige que de todo se haga negocio, que todo sea recuperado y absorbido por el mercado, que sea mercancía para que genere valor  en  los  términos  que  han  impuesto,  el  juego  en  el  que siempre ganan quienes tengan más poder y aplasten al débil.

Por lo tanto, para conseguir una sociedad anarquista es necesario recuperar el valor de nuestras vidas, destruir el sistema capitalista y el Estado y construir nuestra sociedad. Lo primero es necesario, lo segundo imprescindible.

Replantear nuestros discursos y recuperar nuestros actos, nos puede situar de nuevo en un escenario de cambio, una práctica real. Muchas veces chocan nuestros objetivos con nuestros medios para conseguirlo. ¿Aprovechar protestas sociales reformistas para hacernos ver? ¿o esperar el momento adecuado? Los debates sobre este y cualquier tema siempre deberían estar presentes. Pero me gusta pensar que es positivo cualquier acto de rebeldía, ya que puede desencadenar en mayores actos insurrectos. Sin disturbios no se altera la paz social y nada cambia. Eso sí, actos y no lemas. ¿De qué sirven los lemas sí los actos no acompañan? Tengamos respeto a los actos revolucionarios. Solamente con recordar a Severino Di Giovanni no nos acercamos a ninguna estrategia real, ni tampoco apoyar exclusivamente a las personas presas cuando hay operaciones mediáticas. Esta patética solidaridad solo hará colapsar las redes sociales. No se trata de vanagloriar a los GAC, ni adorar el Ai ferri corti, Contra la democracia o cualquier texto de Bakunin. Este insurreccionalismo intelectual, simbólico y por desgracia comercial es puramente contraproducente. Situar a pocas personas en un plano más alto (tan alto que jamás realizamos esos actos que tanto reivindicamos) invisibiliza a tantísimas otras que luchan por sus ideas, y convierte a una minoría (bastante cuestionable ideológicamente en muchas ocasiones) en mártires del movimiento libertario, con liderazgos, personalismos y méritos ácratas. Tenemos mejores formas de recuperar nuestra historia que a través de mártires y vanguardias. Se nos va la fuerza por la boca.

Por suerte, gran parte del movimiento libertario defiende el discurso de que construir anarquismo es mucho más que A.C.A.B. Es organizarse, coordinarse y construir redes donde se desarrollen nuestras ideas. Ya que nadie puede mandar si nadie le obedece, y con la premisa de que si nos organizamos somos más fuertes que cualquier gobierno, asumimos las consecuencias que conlleva el enfrentarnos a estos. 

Dedicado a todas aquellas personas que entendieron que para hacer de este mundo un lugar mejor hay que atreverse a destruir todo aquello que lo mantiene como está. Vida es Lucha.
Muerte al Estado y viva la anarquía.



Escrito por Manifiestoalalocura entre los meses de Marzo y Julio de 2016





Bibliografía:
Contra la Democracía (Grupos Anarquistas Coordinados) 2013. 
Extraídas partes del texto y copiadas en el artículo.
El espíritu de las leyes(Montesquieu)1747.
La anarquía( Malatesta)1891.
Elogio del Anarquismo ( James C. Scott)2013.
La rebelión de las masas ( J. Ortega y Gasset)1937.
El principe ( Maquiavelo) 1532.

26 abril 2016

¡Muerte al ocio!


 El trabajo asalariado es uno de los ejes principales en los que se basa el funcionamiento de la sociedad actual. No el desempeño de una ocupación asalariada en si, sino la necesidad de ejercerla para poder subsistir. Es decir, la obligación de trabajar, que además es vendida como un derecho del que podemos disfrutar en las sociedades democráticas, socialistas, fascistas o de cualquier otra índole.

Considerando que el trabajo contribuye a crear la miseria existente en el mundo, el tiempo que pasamos sin trabajar debería ser motivo de satisfacción, o incluso servir para construir alternativas al sistema. Sin embargo la alternativa al trabajo asalariado es aprovechada por el propio sistema para reproducirse, reforzarse y sesgar cualquier oportunidad de desarrollar al máximo nuestras capacidades, y nos impide empoderar cualquier lucha contra el orden político y económico. Ni el trabajo ni el ocio nos hará libres..

Si solo consideramos el ocio o "tiempo libre" como el marco temporal que transcurre entre el final de una jornada laboral y el inicio de la siguiente, estaríamos haciendo una lectura superficial y sesgada. Sobre todo teniendo el cuenta el alto índice de paradxs del que gozan muchas sociedades actualmente. Y no por estar en paro renunciamos al ocio. Por eso, entendemos el ocio como todas las actividades que se desarrollan fuera del ámbito del trabajo, pero que lo perpetúan como eje principal y se nutren de el. Un ocio a través de las drogas, individualista, consumista, basado en el dinero, las rutinas y horarios de siempre es bastante similar si se tiene empleo como si no. El trabajo nos ata a ese ocio, y nos sirve para "recuperarnos" de la jornada laboral, y la ausencia de empleo nos sirve de excusa para caer en la rutina de la anestesia y estar preparadxs para el momento en el que el empleo llame a nuestra puerta. Vivir constantemente con la idea de que el ocio nos hace olvidarnos del trabajo es inútil y no trabajar por el "bien de el trabajo" es bastante más desconcertante que trabajar. La diferencia es que en una de ellas la alineación y el esfuerzo conlleva un sueldo.

La alternativa a trabajar no solo debe ser únicamente el ocio. Recuperemos la vida lúdica, la pereza, el tiempo para nosotrxs mismxs, el disfrutar haciendo las cosas que nos gustan, o las que necesitamos hacer como sociedad.

Si nos divierte reírnos, debatir, follar ,bailar, destrozar una sucursal bancaria, y realizar un esfuerzo en lo que nos apetezca, hagamoslo. Recuperemos el tiempo colectivo, los cuidados, las experiencias comunes. No siempre nos gusta hacer las mismas cosas. Hagamos las cosas que nos gustan hacer siempre, y también las que solo nos gustan hacer en determinadas ocasiones.

Si contra el trabajo asalariado planteamos expropiación, sabotaje, huelgas ilegales y boicot, plantemosle cara al ocio como forma de huir de su dominación.

Es además en un plano ocioso donde también rebajamos el discurso. Acaba la asamblea y nos vamos a tomar algo, y se refuerzan ,basándose en lo informal; las actitudes y comportamientos machistas, racistas y homofobos entre otros. En los momentos de "ocio" también estamos relacionándonos y en parte haciendo política, pero se  pierde personalidad y es fácil adaptarse al contexto, sea el que sea.
"No se puede hablar de nada sin que te moleste" Entre broma y broma la verdad asoma.

Las bromas albergan ideología detrás y es importante entender el ocio como el último bastión de numerosos ejes de opresión. Aunque en el ocio a través del consumo pudiese parecer a primera vista que se disminuye, por ejemplo; la diferencia entre presencia masculina y femenina, es curioso fijarse que tipo de actitudes se reproducen, como se ocupan los espacios y en nombre de que discurso. Si hacemos un análisis más profundo no vemos demasiada equidad. Otras opresiones, como la presencia del hombre blanco en todos los espacios públicos se ven a primera vista.

Mientras el sistema ha encontrado nuevas formulas para imponerse, el ocio ayuda a vender la sociedad actual como ejemplo de libertad. Menudo futuro nos espera si nos mantenemos pasivxs ante las consecuencias de las guerras, democráticas o no, o si nuestra idea de libertad es la juventud sumida en la indiferencia atroz, dormitando sus reivindicaciones entre el alcohol y la droga, o la sociedad pasiva mientras el sistema se blinda legal y policialmente para seguir reproduciéndose y robando los recursos, causando mayor desigualdad económica.
Plantémosle cara al lado más amable del sistema, al que condiciona nuestro tiempo y nuestros intereses. Por una sociedad combativa y libre de borracheras y drogas.
¡Por la destrucción del sistema capitalista y el Estado! Viva la Anarquía.

02 octubre 2014

El discurso rebajado.

La supuesta libertad de poder elegir nuestra forma de llevar a cabo nuestras ideas a la práctica, siempre nos traerá dificultades inherentes a la propia lucha. La capacidad de organizarnos, la limitación a la hora de actuar, la necesidad de llegar a la gente a través de nuestras ideas y la obligación de resistir a los ataques contra nosotrxs, parecen a veces un problema insignificante ante uno de los problemas más grandes que bajo mi punto de vista tiene el movimiento anarquista. La influencia del Sistema se hace a veces tan grande que merma nuestras fuerzas y nos hace reproducir su dinámica y caer en el error de limitar nuestra actuación a la simple militancia o permanencia en alguna organización, la participación en algún acto puntual o cuestiones internas, y mayoritariamente ahora hace que muchisimxs compas dediquen la mayor parte de sus fuerzas al ciberactivismo. Que tiemble Facebook!
El Estado no tendrá la necesidad de defender las puertas de los bancos ni los parlamentos, no tendrá fichas de lxs anarquistas más peligrosxs y no temerá nuestros actos. La brigada informática se ocupara de todo, y cuando haya más gente difundiendo actos en internet, que personas llevando a cabo esos actos, nos habrán vencido por completo. ¿No?

No significa eso que internet no sea una herramienta, este artículo será difundido por internet, pero la actividad anarquista no debería nunca limitarse solo a llegar a casa y encender el ordenador.
Históricamente el anarquismo ha utilizado la difusión teórica y la propaganda como una herramienta útil, pero nunca ha dedicado todo el esfuerzo a esto y nada más.

¿Y cómo sabemos que es lo correcto?

Una decisión, por asamblearia que sea puede contener elementos reformistas o autoritarios en sus formas, o en su fondo. Y a veces la situación nos obliga a tomar decisiones que no nos gustan, a caer en un derrotismo inútil. ¿Cómo valoramos si estamos avanzando?
Teniendo claro el sistema en el que hemos nacido y que las contradicciones nos acechan diariamente, y que tenemos que mantener contacto con la sociedad para poder transmitir nuestras ideas, ya que las que tienen son enormemente antagónicas, creo que nuestro contacto con la sociedad asquerosa en la que vivimos, cuando decidamos mantener ese contacto, es más práctico y mas saludable que sea dirigido a difundir nuestras ideas. Con eso no quiere decir que no necesitemos un respiro, o desconectar por un tiempo, porque luchar contra todo lo establecido se hace duro desde el primer día hasta que muramos, pero contaminarnos de esa sociedad puede llevarnos a ir reproduciendo dinámicas de conductas, relaciones y rebajar el discurso, y al final nos apartará de la lucha. Haremos la mitad de lo que hacíamos, y así continuadamente hasta que seamos aquellas personas que van a una concentración a hablar a la gente joven de lo mucho que luchaban hace 40 años, o aquellxs que persisten en organizaciones jurásicas y que condicionan cualquier intento de renovar o de al menos actuar. 
Las relaciones personales nos influyen para bien o para mal, y las dinámicas nos condicionan, rebajando o radicalizando nuestras ideas, y es triste ver a antiguos compas anarquistas perfectamente integrados en ambientes tóxicos, llenos de droga donde no se tiene una mínima inquietud por la lucha social, y sin embargo a compas sumidos en depresiones, que han dejado todas sus fuerzas por sus ideas, y que se encuentran desanimadxs, apartarse del movimiento y que nadie intente apoyarles. Si la droga se toma por desánimo o ansiedad en forma de medicina, serán condenados a el aislamiento, pero si se toma por “provocación punk” ante la odiada sociedad gozan de todo el apoyo.

...Maldita relación del anarquismo con la droga y la estética. Maldita relación del anarquismo con el plataformismo...
¿Os sentís comodxs con marxistas que no dudarían en fusilarnos?
¿No preferís apoyar nuestrxs presxs?
¿No preferís expropiar a esos festivales donde abunda la droga y el conformismo juvenil?
Por supuesto, a veces determinados amigxs o compañerxs caen en la droga, y siguen manteniendo sus ideas, y considero justo ayudarles a salir sin juzgar sus actos, porque los hacen por la desesperación ante determinados problemas personales.
Espero que estas palabras no se confundan, y se entienda como que debemos marcar como hacían los nazis, aquellas personas que no son como nosotrxs, simplemente me refiero que yo me siento más cómodo no acercándome a ese tipo de conductas, y si lo hago es para intentar crear un debate que pueda servir como trabajo personal y reflexión critica.

Resulta grotescamente ridículo, que a veces defendamos hechos y actos, que en teoría rechazamos personalmente, y lo justifiquemos con la libertad personal. Apoyamos el veganismo, el rechazo al patriarcado, al consumo de drogas, y el anarquismo, y interseccionalidad de la lucha entre ellas, pero justificamos que determinados compas, utilicen su libertad personal para realizarlas. La libertad de ser unx machista o unx cacique, la libertad de ser un jodido vendedor de droga.
Si determinadas personas, a pesar de estar mas cercanas, se comportan igual que el resto de la sociedad pasiva, son elementos pasivos igual, y si justifican, perpetúan o en determinadas ocasiones atacan nuestro movimiento, ¿por qué se les trata como si fuesen compañerxs?
Si utilizan formas autoritarias para atacar a compas anarquistas, para mi son enemigxs.
Teniendo en cuenta que lxs anarquistas no somos la policía que diga lo que la gente debe hacer o o no, no debemos olvidar que la mentira mayor contada en la historia, es referente a la supuesta libertad. La sociedad, el sistema, problemas personales, y muchísimas cosas mas nos influyen en la capacidad de tomar decisiones, y defender el consumo de drogas, que limitara nuestra capacidad de decidir, como una opción libre y personal..resulta curioso.
Dicho esto, no vamos a ir detrás de cada persona para que haga o no haga una determinada acción , no tenemos tiempo para eso, pero nuestros actos tienen mas peso de lo que pensamos y nuestro rechazo a ciertas actuaciones no harían que se reprodujesen en nuestros ambientes.

Por una sociedad combativa!
Por una juventud libre de droga!
Kostras disfrazadxs de asambleistas,machistas y autoritarixs fuera del movimiento anarquista!
Seamos peligrosxs!


Escrito por manifiestoalalocura

02 agosto 2014

EL ORIGEN DEL PATRIARCADO, LA DOMINACIÓN EN SOCIEDADES SIN ESTADO Y LA FALACIA DE LA IGUALDAD.

Con este artículo se pretende abordar, desde una reflexión crítica, la aportación de la arqueología feminista, el origen del patriarcado y porqué surge y se asienta en las sociedades, y una crítica a la falacia de la igualdad.


Es innegable; que no quiere decir aceptable, el camino andado en cuanto a los conocimientos y saberes adquiridos en relación a las mujeres en el pasado. Pero la gran mayoría de estas investigaciones se retroalimentan de presupuestos claramente patriarcales. Mucho se ha criticado (y con razón) la sociedad patriarcal, el poder masculino y el papel de la mujer (y el conjunto de los transgéneros). Es ese papel, el que ha sido cuestionado muchas veces, la mayoría sin argumentos, y que culpabiliza y hace responsable a la mujer de la propia opresión padecida. La existencia de un mutuo acuerdo entre hombres y mujeres, una especie de “comunión” en la que las mujeres contribuyeron a establecer y sustentar, implicándose en su propia opresión. Esta situación de complicidad, en el imaginario colectivo se llevaría a cabo en condiciones en las que las mujeres eran libres de coerción y sin padecer ningún tipo de violencia, represión ni tan siquiera alineación. Todas estas afirmaciones sitúan a la mujer como sostenedora y transmisora de la institución del Patriarcado.
No se nos ocurren mayores muestras de insolidaridad hacia lo femenino que negar o justificar esa opresión. Al margen de una mayor o menor participación (que no cooperación) en la reproducción del patriarcado, la mayoría de las mujeres no han contado con las herramientas suficientes para hacer frente al poder masculino. Fundamentalmente porque no comparten las mismas condiciones objetivas (trabajo, participación, producción) ni están inmersas en el mismo proceso de socialización (conocimientos, formación, cuidados recibidos, padecimientos sufridos, etc.). Por lo tanto ese tipo de discursos son altamente peligrosos, ya que tienden, por el contrario a anular toda responsabilidad por parte de los opresores.
En el plano histórico, al analizar los orígenes de la dominación masculina sobre las mujeres, se nos plantea la duda de que si sexuar el pasado es necesario o no, es decir, ¿porque consideramos necesario saber quien hacía cada cosa y porqué?-
Porque nos permite conocer como el ser humano pasó de una clara diferencia biológica a una división sexual del trabajo y la posterior dominación. El hecho de dar vida, esta primera división del trabajo en función del sexo, no implica la explotación de un sexo sobre otro ya que puede paliarse evitando la existencia de disimetrías en el reparto de trabajo. Ha sido el patriarcado quien legitima e institucionaliza una relación de dominación, inscribiéndolo en una supuesta naturaleza biológica. Son las mujeres las que al criar, producen los futuros sujetos sociales destinatarios del trabajo humano.
  • ¿Cómo surge esta desigualdad? El origen del Patriarcado.
Se conoce que la sexualidad surge hace 3.000 millones de años y la reproducción sexual hace 1.000 millones de años. El sexo crea variación de descendencia, propagación de características ventajosas y elimina los rasgos desfavorables, aunque también es conocido que en la naturaleza se dan casos de descendencia a partir de un solo sexo, o de que aunque existan dos, uno solo tiene la capacidad de crear vida(Partenogénesis) , en el ser humano es necesario el encuentro entre dos sexos para la reproducción sexual. Los primeros encuentros sexuales de los que tenemos constancia son entre Neardenthales y Sapiens, que beneficio el sistema inmunitario (Hace 65.000 años).
Aunque es muy difícil conocer a ciencia cierta cómo eran las relaciones económicas, sexuales, sociales en las primeras etapas del ser humano, hay muchas pruebas que indican que a diferencia de lo que nos han enseñado del Cisgenero “de toda la vida” el transgénero existe desde hace miles de años.
Si nos remontamos al Paleolítico la autosuficiencia era igual en hombres y en mujeres, con una repartición similar entre todos los miembros del grupo.
Existía cooperación. La educación de las crías era asumida por el grupo; aunque es muy probable que la aparición del protolenguaje fuese gracias a las mujeres. Apenas era conocida la paternidad; las relaciones sexuales no eran controladas por la comunidad, eran relaciones más o menos libres y aunque existían implicaciones emocionales, debido por ejemplo a la forma de mantener relaciones cara a cara (único en bonobós y en humanos) y que las relaciones no eran duraderas en el tiempo, el único parentesco conocido era la maternidad. Las hembras copulaban con varios machos y no se conocía la relación entre coito y embarazo (Muchas tribus actuales creen que las relaciones sexuales sirven para preparar a la mujer para que el espíritu del hijo/a entre en sus cuerpos).
Las relaciones de poder se limitaban en algunos casos al poder temporal de los chamanes (ha quedado demostrado el uso de las drogas para este fin).
Se tiene constancia de que la recolección fue vital para el grupo, y la caza, al contrario de lo que se cree, fue en la mayoría de las ocasiones para complementar la ingesta de vegetales. Sobre la caza también se ha dicho mucho, como que era cosa de hombres. Ni era la actividad más importante ni estaba asumida solo por hombres. Las mujeres y los hombres, en un principio carroñeaban, ya que no se tenía un metabolismo adaptado para cazar. Y conforme sus cuerpos se fueron adaptando ambos sexos compartían la tarea de conseguir alimento matando a otros animales.
Distintos aspectos, como que los animales podían oler la menstruación de las mujeres y huir o atacar, el hecho de que las hembras criasen, etc. condujo a que conforme fueron conscientes de su importancia para el grupo y al ser peligroso para el embarazo ciertas actividades como cazar, explorar, luchar , la exposición a las inclemencias del tiempo etc. Poco a poco sus labores pasasen a ser la de la recolección.
Con el paso de mucho tiempo y tras perfeccionar la caza, esta paso a ser la actividad principal para conseguir alimento en épocas de escasez de recursos. La recolección paso a ser necesaria para alimentar a los machos en sus expediciones para conseguir alimentos, con lo que las mujeres alimentaban a los hombres, y los hombres al grupo entero. Además los machos se convirtieron en personas entrenadas y vigilantes que acostumbraban a expresar agresividad.
Del sexo sin necesidad de monogamia, pasamos a una sociedad basada en parejas, debido al conocimiento de la paternidad. Ya en el Neolítico; con la ganadería, las sociedades apreciaron como cuando separaban a las hembras de los animales machos, estas no se quedaban embarazadas (Jacques Dupuis).
Ahora, que los hombres sabían quiénes eran sus hijos/as, y con la agricultura asentada, la propiedad privada cobra más fuerza. Les interesa aprovechar la fuerza de trabajo de sus hijos/as para cultivar sus tierras y explotar sus recursos. Todas las investigaciones apuntan a que la mujer o inventó o perfeccionó la agricultura. Cuando sus cultivos agotaban los suelos, estos tenían que trasladarse de sitio, por lo que el registro arqueológico demuestra como el Patriarcado se asentó antes en sociedades asentadas cerca de los deltas de los ríos, que autoregeneraba el suelo, ya que para trasladarse era un inconveniente cargar con crías, así que retrasaban el parto. Sin embargo, en las sociedades con recursos interesaba que la mujer tuviese hijas/os. La familia (De famulus; conjunto de bienes del patriarca), aparece, y debido a su potencial económico destierra a las sociedades que apostaban por huir de la monogamia y que practicaban la cooperación de todas las personas. La simbología es muy importante en todo este proceso. Los antepasados de estas sociedades ya conocían el ciclo menstrual y lo relacionaban con la luna. A partir del asentamiento del patriarcado se le comienza a dar más importancia al sol (por su relación con la agricultura). Es decir, esta simbología nos muestra la importanciade la economía y del poder en el desarrollo de las sociedades.


  • Mayor trabajo para la mujer en el Neolítico. Dominación en sociedades sin Estado.
Al analizar esqueletos de individuos de estas sociedades, comprobamos como los dedos del pie de la mujer, sobre todo el dedo gordo, ha sufrido la pérdida del cartílago (debido a la postura que ejercían al agacharse a moler grano).
Y si observamos a muchos individuos, es curioso como en los hombres aparece una hendidura en la rotula, lo que indica que pasaban mucho tiempo con las rodillas flexionadas (sentados) ;que casi no aparece en las mujeres: debido a que después de la jornada laboral estos podían descansar, mientras que la mujer tenía en encargarse de otras labores.
El fémur humano desarrolla una protuberancia ausente en personas sedentarias. Restos del sureste de Arizona muestran que los hombres tienen estas marcas, pero las mujeres no, es decir que mientras los hombres realizaban un comportamiento nómada, el fémur de las mujeres muestra una actividad sedentaria (obviamente la agricultura).
Un gran error a la hora de criticar la dominación del hombre hacia l mujer, y su limitación al plano domestico, es ver estas actividades como el mantenimiento de los hijos/as, solamente como necesario para la subsistencia, pero no como lo que verdaderamente es; una actividad económica. La mujer trabajaba tanto dentro como fuera de casa, aunque las unidades domesticas no eran iguales a como son ahora, sería muy injusto considerar estas actividades simplemente como “actividades familiares o domesticas”. En esta nueva de organizar la sociedad, tenemos constancia de que los niños/as con 10 años ya trabajaban en el campo, y que conocían métodos para que la mujer tuviese más hijos/as. (Se han encontrado figuras que mostraban a dos individuos imitando posturas sexuales que observaban en los animales).
La agricultura dio lugar a nuevas formas de relacionarse, y a la acumulación de bienes (animales, utensilios, etc.) lo que llevó a la aparición de rangos y jerarquías( A mayor acumulación de bienes mayor peso social).


  • Feminismo Libertario
El término anarco-feminismo, tal y como lo conocemos hoy día, nace en el siglo XIX haciendo referencia a las mujeres anarquistas que actuaban dentro de los movimientos feministas y anarquistas. Entre las pioneras en este ámbito encontramos a Mary Wollstonecraft y la comunera Louise Michel, que fue la primera mujer en empuñar la bandera negra característica del movimiento anarquista, que fue curiosamente confeccionada con una falda negra.
Lxs anarco-feministas señalan que los rasgos autoritarios, la agresividad, la competición, la desensibilización, etc. son tradicionalmente señalados como “masculinos” y que se entiende socialmente intrínseco en los hombres. Mientras que, por otro lado, los rasgos no autoritarios como la cooperación, compasión, la sensibilidad, etc. Son valores considerados “femeninos” y socialmente desvalorados. Estos roles impuestos por la sociedad son los que se trabajan en su erradicación en las organizaciones anarco-feministas.
Otra de las cuestiones que el anarco-feminismo aborda son las relaciones sentimentales entre personas: se promueve las relaciones de responsabilidad compartida, amor libre y sexualidad responsable mientras se opone a la institución estatal-eclesiástica del matrimonio, la concepción tradicional de familia, la educación, etc.
A mediados de los años 70 nace el llamado, feminismo de la diferencia que pretende, no buscar la igualdad de género, si no que busca crear una identidad propia de la mujer, reconociendo la distinción en cualidades y preferencia entre un sexo u otro. Debemos considerar que existen diferencias, y que estas no tienen porque ejercer dominación, si no derivar en reciprocidad y cooperación. El pretender conseguir la igualdad es algo absurdo, ya que dentro de la igualdad nos encontramos con homogeneidad, estandarización y una normalidad (la normal ideal).


  • Espacios de mujeres, grupos no mixtos.
Con la evolución del feminismo nace la necesidad de crear espacios solo de mujeres para la lucha feminista, algo que se ha cuestionado y se cuestiona en todas las organizaciones. Sin embargo, este movimiento tradicionalmente se lo planteado al revés: ¿Podemos acabar con el patriarcado diferenciándonos entre sexos?
Está claro que sólo las mujeres no podríamos hacer la revolución para acabar con el patriarcado, ya que este es muy poderoso, penetra en cada aspecto de nuestra vida y en una revolución social debemos participar toda la sociedad, sin hacer ninguna diferencia.
Pero debemos cuestionarnos, ¿Por qué la mayoría de los grupos que trabajan en el movimiento feminista están compuestas mayoritariamente por mujeres? Principalmente por el principio de autoorganización. Está claro que el oprimido no se reúne con su opresor para tomar conciencia de su opresión y para decidir las líneas de actuación contra el mismo.
¿Es que debe ser un hombre quien nos muestre hasta qué punto el género masculino, al que pertenece, nos está oprimiendo? Además de ser de un paternalismo flagrante, no quiero ni pensar cuál podría ser la reacción de cualquier mujer. Si alguien ha de descubrirme el grado de opresión que sufro, prefiero que sea una igual, entre otras cosas porque me entenderá mejor y me sentiré más cómoda cuando tenga la necesidad de despotricar contra mi opresor.
Los espacios no mixtos son espacios propios dónde la mujer nos hacemos fuerte contra el mundo patriarcal que nos oprime. Durante los años 70, con el feminismo radical, tuvo un gran crecimiento los grupos de autoayuda, dónde las mujeres podían reunirse para encontrar apoyo mutuo y expresar su malestar y preocupaciones, como por ejemplo perder el miedo a intervenir la vida política.
Todxs sabemos que en España hace poco que las mujeres tenemos acceso a la educación, al trabajo, métodos anticonceptivos, etc. Por tanto, participar políticamente en cualquier movimiento supone un gran reto, ya que es un mundo de hombres, con unos esquemas y unas formas totalmente masculinas y en donde, por el hecho de ser mujer, parece que tu opinión tiene menos valor. En un grupo de mujeres es más fácil perder el miedo a opinar, a hablar en público, a tomar iniciativas y también a equivocarse: se trata de un entorno menos hostil.
El movimiento libertario se cree tener superado este tema, pero si rascamos un poco la superficie, nos daremos cuenta que todavía existen desigualdades dentro de las organizaciones, que las mujeres no participan por igual, que no todos los valores del feminismo estás asumidos por los hombres y que, incluso, se tiende a repartir tareas según el género, de ahí la necesidad de crear grupos de trabajos no mixtos al igual que trabajar el feminismo con mas periodicidad. 
  
Otro factor importante es la existencia de una contracultura femenina. Romper con el patriarcado y construir un nuevo mundo implica reconocer unos valores femeninos, hasta ahora ignorados, desprestigiados o explotados. Esta contracultura se hace del todo necesaria ya que lo cuestiona todo.
En la lucha contra el patriarcado es necesario el cuestionamiento por parte de los hombres de sus privilegios, y el trabajarse las masculinidades, es decir, abordar como afecta el género masculino a los hombres y como eliminar los roles de dominación, no interfiriendo en la lucha feminista sino empatizando y apoyando esta lucha mediante su propia lucha contra los roles patriarcales. 

¡¡La revolución será feminista o no será!!



Escrito por :
 Manifiestoalalocura y Virginia (A partir de: feminismo libertario)




Bibliografía consultada:
  • Ensayo metodológico para el estudio de materiales óseos.
Eduardo Ruiz Nieto, Francisca Torralba Reina, Catalina Martínez Padilla
  • Las mujeres en la Historia de Andalucía.
Trinidad Escoriza Mateu, Mª Encarna Sanahuja.
  • Desde una propuesta arqueológica feminista y materialista
Trinidad Escoriza Mateu

18 marzo 2014

Reflexiones sobre el amor romántico, amor libre y represión.

(Fotografía de uno de los cuadros de Garbi, 



cedida para el artículo.)

En la sociedad actual, absolutamente dominada por el cristianismo y el patriarcado a lo largo de la historia, las relaciones afectivo-sexuales están claramente centradas en el amor romántico. La idea de que tenemos que compartir nuestra vida con la misma persona esta muy arraigada en nuestra mente, y cuando este modelo de pareja heterosexual acaba en separación se rompen los esquemas emocionales que  nos habíamos marcado y lo consideramos como un fracaso, con su posterior trauma, pasando del amor al duelo.

El proceso del desamor suele ser muy similar para todas las personas: nos apoyamos en amigxs, nos culpabilizamos, reprochamos a la otra persona, la odiamos, la comprendemos, lloramos..etc.
Después de un periodo de reflexión personal aparece la idea de que una sola persona no puede ser el único motivo para levantarte por la mañana, es demasiada responsabilidad, además de que darle todo el amor a una sola persona es jerarquizar sentimientos.. Tenemos amigos y amigas, familia( cada unx tiene una idea propia de familia) con los que compartir sentimientos.
Exigir a alguien que permanezca a tu lado aunque te haya mostrado su rechazo es falta de autocrítica que puede derivar en malos tratos, chantajes, desigualdad..etc, por lo que debemos despatriarcalizar nuestra forma de relacionarnos. Al igual que ser egoísta también es patriarcal, ya que si solo pensamos en lo que necesitamos, en nuestro propio deseo y nuestros sentimientos invisibilizamos al resto de personas. Suele ser tan duro acabar con una relación como que la otra persona la de por terminada.

Debemos hacer un trabajo personal y colectivo que rechacen la exclusividad(“nunca encontraras a alguien como yo”) y la propiedad con las personas, que limitan el amor o la libertad de decidir, nos llenan de emociones patriarcales, y nos obligan a sufrir. Si considerásemos al amor, como el proceso de compartir el tiempo, la imaginación, de disfrutar con gente que te acompañará y no como una meta no tendríamos nunca la sensación de que hemos perdido algo para siempre. Todo el mundo puede ser querido, afectiva y sexualmente.
Queremos tener derecho al placer sexual, poder elegir con quien/es queremos relacionarnos libremente y en que momento, y que tipo de lazos queremos estrechar.
Como medio para la sociedad anarquista, considero necesario que los aspectos de dominación que nos enseña el Estado y el patriarcado, sean eliminados de nuestras mentes, y no se reproduzcan en nuestros actos. Con las uniones libres( si las queremos) , debemos destruir la concepción del amor en el plano domestico, que invisibiliza otras formas de experimentar con nuestro cuerpo y nuestros sentimientos.
Las emociones patriarcales con las que somos educacadxs nos condicionan a la hora de relacionarnos, y desnaturalizar nuestros lazos con otras personas. Cuando compartimos nuestro tiempo o nuestros esfuerzos con una persona de otro sexo, el patriarcado dota esa relación de contenido sentimental, sexual o jerarquiza los sentimientos de una persona sobre la otra, anulando por completo la capacidad de decidir, experimentar y compartir de esas personas, y el propio proyecto en sí. Esto es tan dañino como la limitación en los comportamientos que sufre una mujer, que para ser femenina tiene que aparentar ser frágil y débil, o que el hombre tenga que ser valiente y agresivo, con lo que todo esto supone en cuanto a represión de sentimientos con nosotrxs mismxs, con otras personas y la invisibilización de determinadas practicas sexuales que se consideran “vergonzosas” o “extrañas” según el sexo con el que hayamos nacido. La masturbación,sexo grupal,tríos, la estimulación anal en mujeres y hombres, etc etc, son aun tabú para muchas personas.
Además del plano doméstico, el plano económico( muy relacionado) también nos marca desde que nacemos.
Personalmente no entiendo el sexo como trabajo sino como disfrute, no creo en el sexo alquilado, pero eso es algo que lxs trabajadorxs sexuales, con el amplio debate que supone para todxs(para la sociedad en general) tendrán que decidir como tratarlo.
La dominación y sumisión como juego en la cama es algo que esas personas tendrán que analizar como llevarlo a cabo, pero no hay duda que cuando esos roles se llevan a cabo fuera del plano sexual estamos reproduciendo el patriarcado en nuestro día a día.. El disfrutar pasándolo mal, es un resquicio del sentimiento de culpa cristiano.
En definitiva, el amor propio, experimentar con nuestro cuerpo, decidir con quien queremos compartir nuestros actos, que podamos aceptar el amor hacia otras personas y el amor de esa persona a otras personas nos emancipa de esta sociedad injusta. Así que mejor que no nos quieran mucho..mejor que nos quieran libres!






Escrito por Manifiestoalalocura
Gracias a Garbi por mandar la fotografía de su cuadro.

25 diciembre 2013

Fragmento de La Revolución Desconocida



 (Artículo copiado de http://www.anarquistasgc.net/)

 

 

 Mirando al pasado para descifrar el futuro

La Rebelión de Kronstadt y el tema de la vivienda

Por V.M. Eichenbaum ‘Volin’ (1945).
Bandera anarquista de los marineros de Kronstadt
A principios de 1918, la población laboriosa de Kronstadt, tras debates en múltiples reuniones, decidió proceder a la socialización de locales y viviendas. Se trataba, primero, de obtener el consentimiento y el concurso del soviet local; luego, de crear un organismo competente, encargado de la recepción y examen de los inmuebles, de la equitativa distribución de los alojamientos, de su reparación y cuidado, y de las nuevas construcciones. En el grandioso mitin último se encargó a algunos miembros del soviet (socialistas revolucionarios de izquierda y anarcosindicalistas) el planteamiento de la iniciativa en la próxima sesión plenaria. Y así tuvo entrada en el soviet el proyecto detallado.

El primer artículo declaraba: «Queda abolida en adelante la propiedad privada de bienes raíces e inmuebles.» En otros se especificaba: la gestión de todo inmueble incumbirá al Comité de vivienda, elegido por sus ocupantes. Los asuntos importantes relativos a un barrio lo serán en asamblea general de sus habitantes, quienes designarán a los miembros del Comité de barrio. Funciones más abarcadoras son las de los Comités de distrito, y generales, las del Departamento ejecutivo urbano de los Comités de vivienda, integrado por delegados de los distritos.
Los miembros bolcheviques del soviet pidieron que se postergara por ocho horas la discusión del proyecto, pretextando la importancia del problema y la necesidad de estudiarlo detenidamente. Aceptado el aplazamiento por el soviet, aquéllos se dirigieron a Petrogrado para recabar instrucciones del Centro.
En la sesión siguiente, los bolcheviques pidieron el retiro del proyecto, declarando que un problema de tal importancia no debía ser resuelto sino por el conjunto del país; que Lenin preparaba un proyecto al respecto, y que, en interés mismo del asunto, el soviet de Kronstadt debiera esperar las instrucciones del Centro. Los socialistas revolucionarios de izquierda, los maximalistas y los anarcosindicalistas propusieron su inmediata discusión, lo que fue aprobado. En el debate, la extrema izquierda propuso, ya expuestas todas las opiniones, que se pasara a votación una vez agotada la discusión y, de ser aprobado el proyecto, proceder a su inmediata realización. Los miembros bolcheviques y mencheviques se levantaron entonces, en sugerente coincidencia, y abandonaron la sala, entre aplausos irónicos y cáusticas frases de los restantes: «¡Helos al fin unidos!»
Un delegado maximalista propuso, para dar tiempo a los bolcheviques de volver, borrando la impresión de estar contra la abolición de la propiedad privada, que se votara el proyecto artículo por artículo. Aprobada la proposición, ocurrió lo previsto. Los bolcheviques comprendieron su falta de táctica, volvieron a sus asientos y votaron el artículo primero. Sólo se trataba, para ellos, de un voto de principio. Pero cuando se pasó a los artículos relativos a los medios de realización de tal principio abandonaron de nuevo la sala. Algunos bolcheviques que juzgaron imposible para ellos someterse en ese asunto a la disciplina del partido permanecieron en sus puestos, participaron en la discusión y votaron el proyecto, para cuya inmediata realización habían recibido formal mandato de sus representados. Por ello fueron excluidos del partido, culpables de «inclinación anarcosindicalista».
El proyecto fue finalmente aprobado.
Por largo tiempo prosiguió la lucha apasionada sobre el asunto en talleres, batallones, navíos, etc. (Kronstadt no estaba sometida aún.) Se realizaban frecuentes reuniones muy concurridas, en las que los miembros del soviet eran invitados a informar sobre las incidencias de la discusión en él y aclarar su actitud. Algunos de ellos, bolcheviques refractarios al proyecto, fueron  retirados del soviet por sus electores. De resultas de todo ello, los bolcheviques iniciaron una violenta campaña contra los anarcosindicalistas e intentaron sabotear la aplicación del proyecto aprobado. Fue en vano.
Bien pronto quedaron constituidos los comités (de vivienda, de barrio, etc.) y empezaron a funcionar. El plan entró en vigor, haciéndose realidad el principio «Todo habitante tiene derecho a adecuado alojamiento.» Las casas fueron metódicamente visitadas, examinadas y censadas por los comités, para su distribución equitativa. Así se descubrió que, mientras en pésimas buhardillas se amontonaban pobres gentes, a veces varias familias juntas, departamentos de diez a quince habitaciones, bien soleados y confortables, estaban ocupados por pocas personas. El director de la Escuela de Ingenieros, por ejemplo, soltero, ocupaba él solo un lujoso departamento de veinte habitaciones. Al serle censada la residencia y anunciada la reducción de su espacio vital para poder acomodar a algunas familias libradas de las malsanas buhardillas, protestó ruidosamente y calificó el acto de «verdadero bandolerismo».
Los desdichados que llenaban las barracas insalubres, las mansardas infectas y los inmundos subsuelos no tardaron en disponer de más sano y confortable alojamiento. y aun se acondicionaron algunos hoteles para los viajeros.
Cada Comité de distrito organizó un taller para la reparación y acondicionamiento de los inmuebles, los que funcionaron satisfactoriamente.
El gobierno bolchevique lo destruyó todo más tarde, eliminando de raíz tan constructiva experiencia.

03 diciembre 2013

En estos tiempos..




Suele decirse que las personas necesitamos prohibiciones.¿Quiere decir esto que tenemos la necesidad vital de que coarten nuestra libertad?
¿Como podemos creer que es necesario que exista algo tan perjudicial como que alguien controle nuestras vidas?

Nosotros/as no necesitamos que nadie controle la vida de otra persona, lo que necesitamos es organizarnos en una clase única, tomar el control de nuestro trabajo y nuestras decisiones.

La (des)organización actual, si la analizamos tomando como pilares básicos los aspectos sociales, económicos y políticos nos demuestra un verdadero caos.Socialmente vivimos en una sociedad egoísta, indiferente y sin principios. Económicamente nuestro sistema se basa en dos grupos de personas : Un grupo productor y un grupo poseedor de esa producción.Y el verdadero problema es no diferenciar estos dos grupos.

Explicándose de forma sencilla el modelo capitalista funciona de manera que cuando una persona quiere producir más de lo que necesita , obligatoriamente necesita del trabajo de otra persona, a la que compra su fuerza de trabajo a cambio de un salario inferior a la producción real del trabajador. De esta manera el , o los trabajadores están enriqueciendo con su trabajo a un empresario que paga a otros para que realicen su labor El error está en pensar que se trata de trabajar para otro, cuando lo justo es trabajar los dos,sin intermediarios ni jefes.


Finalmente la sociedad se basa en otra gran mentira.Han sustituido el valor de la democracia, que para los anarquistas significa participar en las decisiones de las asambleas, por introducir un sobre cito en una urna cada 4 años para elegir que ladrón profesional va a tomar decisiones por nosotros/as, relevándonos de nuevo al engranaje pesado de la cadena de montaje.
Si todo marcha bien, nos darán un trabajo, ganaremos dinero y la aspiración de ser como ellos/as, convirtiéndonos entonces en la pieza de arriba de la maquinaria .
No creo que los/as anarquistas debamos esperar que se solucione la crisis.La crisis es el sistema.

Cuando el capitalismo consiga estabilizarse (o adoptar otra forma), en lugar de estar en el paro; estaremos trabajando para otros/as y nuestra situación real sera la misma.
Esperar a que el sistema cambie o se extinga por si mismo, me parece impensable, además de una excusa. Yo no creo que "una masa de gente" vaya a despertar en cualquier momento y a eliminar al capitalismo, ni tampoco que necesitemos que nos dirijan hacia ese momento.No confundamos:

Es necesario conocer las alternativas, nuestras propuestas y aplicarlas en todo momento posible, en la calle, en el sindicato, en el trabajo y estaremos haciendo el cambio social cada día en lugar de esperar sin hacer nada , y alimentando el sistema, hasta el día en el que aparezcan iglesias quemadas.

Si cambiásemos el estado, la administración actual y el gobierno, por las asambleas populares, en las calles, en los lugares de trabajo, estaremos tomando las decisiones nosotros/as.
Claro que surgirán
problemas. Hay quien piensa que para eliminar el Estado es necesario participar en el, con la intención de algún día eliminarlo, y mientras tendremos otra nueva clase dirigente y privilegiada que controle el movimiento político y económico de la población. De nuevo habría dos clases, y el capitalismo de mercado se habría sustituido por un capitalismo de Estado con una gran democratización que controle que,cuanto y cuando hay que producir y consumir.

Una revolución desde arriba, dogmatica, y sobre todo, una revolución planeada está condenada a fortalecer a la clase dirigente. Este pensamiento antepone el fin, a los medios para conseguir ese fin.
Nosotros/as, los que creemos en un mundo libertario,consideramos firmemente que el medio y el fin, deben tener coherencia y no se pueden sacrificar principios cada vez que nos convenga.

Los nuevos movimientos con cierta contestación en la calle( Movimiento 15M, Anonymous, y luchas contra la privatización de sanidad, educación entre otras),  resultan a veces mas positivos por su forma de organizarse que por el propio objetivo que persiguen. No debería ser negativo que haya surgido movimientos de este tipo, lo triste es referirse a este movimiento como el único actualmente válido.. Todo esto, nos ha confirmado una vez más que el asamblearismo, la estructura horizontal y ideas que en varios puntos del estado estos movimientos han utilizado(no siempre ni en todas partes) es la forma de actuación del movimiento anarquista.
Para los anarquistas las reformas, y arreglos al estado y al sistema solo son darle una mano de pintura a una pared que nos separa del control de nuestras vidas, y ante eso solo podemos defender la asociación de los obreros, frente al egoismo individualista, la libre actuación frente a la coacción y la participación en la toma de decisiones de todos los ámbitos de nuestra vida.


Escrito por Manifiestoalalocura

¿Por qué "no hay" un partido de ultraderecha en el Estado Español?

  Texto copiado de portal libertario oaca para manifiestoalalocura escrito por kuervo




fascistasNo creo, ni en las dictaduras ni en las democracias representativas burguesas, esa que dicen que tenemos en el Estado Español , pero el régimen que padecemos no llega ni a lo segundo y tiene bastante de lo primero .
Sin obviar a los peligrosos grupúsculos de ultraderechistas y neonazis que suelen tener poco “tirón electoral“ y una presencia regular en las calles, más ahora con el empujón que les da el ciudadanismo para jugar a la confusión e “ir de pesca“ dentro de esa “masa ciudadana“, en teoría, sin ideología. A la extrema derecha no le hace falta “gran partido“ y le basta con utilizar a estos grupúsculos como “perros de presa“ en las calles
Para satisfacer sus intereses económicos y de“unidad patria“ les basta con el baño de barniz “democrático“ del partido del gobierno actual.
El origen del P.P. y la cobertura que da, a la extrema derecha, el Partido Popular hace que no sea necesaria la “puesta en escena“ de un Le Pen Hispano.
Este origen,está en los 'Siete Magníficos', tal cómo en las primeras elecciones democráticas fueronconocidos sus líderes, a saber: Gonzalo Fernández de la Mora, Manuel Fraga Iribarne, Licinio de la Fuente y de la Fuente, Laureano López Rodó, Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz y Enrique Thomas de Carranza, los seis primeros exMinistros de Franco y el último exDirector General de Cultura Popular.
En su 'Manifiesto' de 10 de Octubre de 1.976, ya bajo la sigla conjunta de 'Alianza Popular', se decía, entre otras cosas: 'Afirmamos nuestra actitud constructiva(...) pero no admitimos que quienes han contribuido poco o nada al desarrollo español de las últimas décadas pretendan enjuiciar al país entero desde una actitud gratuita(...). Rechazamos toda ruptura y exigimos respeto para la obra de un pueblo durante casi medio siglo.(...) Nos oponemos a la legalización de los grupos comunistas,(...) o separatistas.(...). Apoyaremos la Monarquía, clave de(...) las Leyes Fundamentales.(...). Nos oponemos a que se abra un período constituyente(..)'.
Luego tras unarefundiciónpasan de ser A.P. al P.P., sustituyendo la federación de partidos por un partido unificado.
Muestras tanto, nos dan muestras, día a día, del tipo de democracia que quieren, rechazo absoluto a la recuperación de la memoria histórica, debe de ser muy difícil admitir en público que tus padres (biológicos y/o ideológicos) eran unos asesinos de trabajadores o el apoyo incuestionable a los intereses de la oligarquía y de la Iglesia Católica.
No olvidemos que Franco fue “moldeando“ su régimen desde el fascismo, colaboración con la Alemania Nazi, la Italia Fascista y una Resolución de la ONU de 1946 condenaba al Régimen de Franco, hasta la “apertura” anterior a la traición o transición que le llaman los demócratas, los mismos intereses que el hijo “demócrata“ que tuvo el 9 de Octubre de 1975.
Así que a nadie deben de extrañar las fotos de los “cachorros populares“ con la bandera del Régimen anterior, levantando el brazo o cantando el “cara al sol“, o a sus líderes compartiendo dicha bandera en las redes sociales, acudiendo a “homenajes“ o afirmando que los asesinados durante el llamado “Alzamiento Nacional“ están bien muertos pues algo habrían echo (sic)  .
Tan solo continúan una “tradición familiar“ en estos pequeños “lapsus en público“.
Tampoco debe de extrañarse cuando su anterior líder condecora torturadores más que reconocidos del régimen o de que la alcaldesa de Fuengirola, esa de las buenas relaciones con el nazi de Eric Norling, declare “día del perro” el día del aniversario de la II República .
Así que, visto lo visto y de momento, no les hace falta un gran partido de ultraderecha, vemos que se “apañan“ bien dentro del marco que les da el partido del gobierno de esta democracia burguesa y que el dictador del anterior régimen dejó “atado y bien atado“.
Kuervo
 
 

No tenemos porqué seguir perdiendo buenos compañeros/as


Activismo sostenible: cómo evitar quemarse:


 






Creemos que es una buena base para pensar cómo afecta la militancia (o el activismo 
 político, cualquiera de las dos maneras de hablar es bastante fea e imprecisa) a la salud mental. Es cierto que el texto tiene un tono muy propio de la propaganda anglosajona (lo cual puede generar cierta distancia en lectores como nosotros), pero seguro que muchas de las personas que leen primeravocal.org con cierta asiduidad son capaces de reconocer situaciones y sensaciones que él se describen. Cómo están nuestras cabezas no solo no debería ser un tema tabú en los espacios de lucha políticos, sino que tendría que ser una de nuestras prioridades colectivas.
La astenia supone un problema en todos los movimientos políticos y sociales. Cada día, activistas comprometidos sufren y abandonan la lucha porque se queman. En gran medida, se considera que la astenia activista es una consecuencia de la implicación en el activismo. Sin embargo, al trabajar en grupo, si una persona sufre de astenia, se suele producir un efecto negativo en el colectivo.
La forma en la que nos comportamos con nosotros mismos y con los que nos rodean tiene un profundo impacto en nuestras vidas. Todo proceso o acción que esté resultando divertido y efectivo puede convertirse en algo negativo a causa de la astenia. De ninguna manera, se trata de culpar o atacar a la gente que sufre de astenia activista, más bien de enfatizar el hecho de que necesitemos apoyarnos los unos a los otros de una forma más concreta. No tenemos que aceptar la astenia como si fuese uno de los “gajes del activista”. No tenemos por qué seguir perdiendo buenos compañeros.
Esta artículo nace de la premisa de que el método más eficaz para cambiar nuestra sociedad y, en consecuencia, frenar la destrucción de la Tierra, es a través de la transformación de nosotros mismos y de la manera en la que interactuamos con los otros y con la Tierra. Esto, en parte, es de lo que trata nuestro movimiento, de hacer las cosas diferentes, más auténticas, y, lo más importante, por vías menos destructivas. Para conseguir que nuestro modelo de activismo sea más sostenible, es necesario ocuparnos de valorar nuestra salud mental, emocional y física. Así, evitamos la astenia y, por lo tanto, continuamos la resistencia.

¿Qué es la astenia?
“La astenia se define y se experimenta de modo subjetivo, como un estado de agotamiento físico, emocional y mental causado por la implicación en situaciones emocionalmente exigentes. Las exigencias emocionales suelen ser causadas por la combinación de grandes expectativas y tensiones situacionales crónicas. La astenia está acompañada de varios síntomas como el agotamiento físico, sentimientos de impotencia, desesperanza y desilusión, el desarrollo de un concepto negativo de sí mismo y actitudes negativas hacia el trabajo, la gente y la vida misma. En su forma extrema, la astenia representa un punto de ruptura con la realidad por el que se hace considerablemente duro el seguir luchando por cambiar este mundo”.
Fuente: Career Burnout – Causes and Cures, Ayala Pines and Elliott Aronson, The Free Press 1998.
Básicamente, la vida se vuelve ácida y, al perder tu chispa, dejas de pasártelo bien y ya no eres alguien divertido con quién estar. Sin embargo, también podemos ver la astenia como una señal de aviso. En este sentido, es una oportunidad para revalorizar y volver a definir nuestras prioridades, para desarrollar métodos de trabajo más sostenibles y sanos. Citando al infame psiquiatra de los años 60 R.D. Laing: “No tiene por qué ser todo crisis, también puede ser un gran logro.”
La astenia suele ser el resultado de trabajar demasiado duro, de experimentar demasiada tensión o demasiadas situaciones estresantes. Esto puede ocurrir cuando nos exigimos demasiado a nosotros mismos, al fijarnos normas idealistas y soñadoras, siendo incapaces de delegar y de darnos un tiempo muerto. En otras palabras, esto ocurre cuando no nos valoramos lo suficiente y obviamos nuestras propias necesidades básicas. A tener en cuenta:
La astenia activista se desarrolla lentamente, en un largo periodo de tiempo. Se expresa física y/o mentalmente. Los síntomas de este tipo de astenia incluyen:
• Una conciencia progresiva de que el activismo está absorbiendo tu vida.
• Dificultades a la hora de tomar decisiones.
• Incapacidad de mantenerse concentrado.
• Insomnio y otros problemas para descansar lo necesario.
• Tendencia a pensar de una forma cada vez más negativa.
• Un profundo sentimiento de desesperanza.
• Pérdida del sentido de la lucha y de la energía.
• Indicios físicos de astenia como tensión muscular, restricciones del flujo sanguíneo a los tejidos y un aumento de adrenalina. Estos síntomas fisiológicos pueden producir dolores de cabeza y/o de espalda y cansancio.
• Pérdida del placer en la comida, en los amigos y en otras actividades que antes resultaban interesantes y agradables.
• Otras señales de advertencia de la astenia son las rabietas sobre asuntos triviales, el deseo de no salir de la cama por la mañana o la tendencia a sufrir accidentes.
¿Qué causa la astenia y qué contribuye a desarrollarla?
La acción directa suscita emociones extremas. Se pueden experimentar cosas increíbles de forma muy rápida. Mucha gente cree que difundir la acción directa es extraordinario, que les cambia la vida y les fortalece. Pero algunos, sobretodo si no han conseguido su objetivo, creen que es la peor experiencia posible y aseguran que nunca más volverán a sufrir por ello.
En resumen, para la mayoría de la gente la acción directa puede ser muy traumática en algunas ocasiones. La mejor forma de superar todas las tensiones es la ayuda y el apoyo mutuo. La tensión comienza al soltar adrenalina, lo que produce estallidos temporales de energía. Al presionarnos a nosotros mismos cada vez más, podemos llegar a lo más alto, pero esto no dura para siempre. Deberíamos continuar la acción relajándonos y acurrucándonos en nuestro rinconcito para recuperarnos. Si no lo hacemos, ignorando los mensajes que nos dicen que algo va mal, entonces nuestros cuerpos y nuestras mentes recurren a algo doloroso o dramático para captar nuestra atención. Esto es astenia.
No somos ni máquinas infatigables ni soldados que pueden soportar abusos indefinidamente. Disgustarse a menudo es positivo y saludable; sería preocupante si nada nos afectara. Es importante que la gente hable y que tome su tiempo para escuchar las preocupaciones y las ansiedades de los demás. Necesitamos asegurarnos de que cuidamos unos de otros, incluyendo a la gente “fuerte” que finge estar siempre bien. No temamos expresar nuestros sentimientos a los demás.
Es difícil tratar la astenia, ya que la persona afectada puede asegurar que está perfectamente. Si notamos que alguien entre nosotros se está acercando al precipicio, tratemos de aliviar su presión sin cuestionarle. Si crees que eres tú mismo te estás quemando de esta manera, no dudes en pedir ayuda.
Lucha interna:
Una de las grandes causas de la astenia ocurre cuando los grupos o las personas discuten, y gastan sus energías en una lucha interna. Esta lucha suele darse cuando la gente estresada intenta culpar a alguien para que éste pague el pato. Así, la astenia puede manifestarse como desconfianza, acoso, intimidación, abuso y chismorreo.
Hay que prestar atención a las dinámicas de grupo. Darse cuenta de la gente que difunde rumores malintencionados y sentimientos negativos: suelen estar hiper-estresados y no son de fiar (ésta es una táctica común utilizada por los “topos” para desestabilizar los grupos). Antes de empezar a desconfiar, tratemos de hablar con esa persona para ver si sus acusaciones tienen fundamento o no. Las cazas de brujas paranoicas no ayudan a nadie. Sobre todo, tratemos de ser amables con los demás y con nosotros mismos. Valoremos al otro.
Cultura activista:
Algunas investigaciones han destacado que la astenia activista suele ser causada por gente que se marca a sí mismo grandes expectativas de forma ilusoria, que nunca están disponibles para quedar y que se comportan de forma excesivamente severa consigo mismos. Cargar todo el peso de la lucha sobre sus hombros y no permitirse descansar hasta que los problemas de este mundo hayan sido resueltos, es una manera segura de agotarse. Para más información: www.parkc.org/activist.htm.
¿Qué tipo de cultura muestra devoción por tales actitudes personales? Como movimiento, ¿aceptamos los periodos de escasa motivación al tiempo que respetamos a la gente, admitiendo que necesitan un descanso para recargar las pilas? ¿Respetamos a los activistas que aceptan el hecho de que no tienen el tiempo y la energía suficientes para llevar a cabo las actividades que se están realizando? O, más bien, ¿el respeto y el prestigio en nuestro grupo son asegurados a través de una especie de devoción a la causa que requiere un sinfín de sacrificios personales?
¿Supone un peligro que la urgencia natural del trabajo activista fomente una conducta ética extremadamente dañina? Aunque quizás comprensible, ¿puede una cultura que respete el sacrificio personal finalmente ser sostenible o efectiva?
La ciega devoción a la causa en la cultura activista hace que el grupo pierda continuamente a sus compañeros más comprometidos, además de mantener la tendencia a desmotivar a los nuevos compañeros que pretenden implicarse. Si queremos convertirnos en el cambio que deseamos ver en toda la sociedad, es hora de aceptar que empujarnos sin parar a nosotros mismos y a los que están a nuestro alrededor no es ni deseable ni sostenible. Necesitamos recordar que cambiar el mundo es un maratón, no un sprint. Necesitamos moderar nuestro ritmo.
Estrategias para evitar la astenia activista haciendo un activismo sostenible:
Nuestro compromiso a menudo necesita una revisión y una poda para prevenir la saturación. Más vale encargarse de algo sin decirlo públicamente, que no hacerlo cuando la gente piensa que te estás encargando. Cuando lo necesitemos, tomemos un descanso, es decir, planeemos un tiempo muerto antes, durante y después las grandes acciones o las largas sesiones de trabajo, con el fin de buscar el equilibrio entre la acción y lo que es bueno para nosotros y nuestras necesidades.
¿Cuáles son las situaciones que más nos desgastan? ¿Podemos buscar formas de lidiar con ellas? No estamos obligados a participar en toda acción que se tercie, simplemente no lo hagamos si no estamos bien.
Conocer nuestras propias motivaciones en la lucha es una ayuda. A veces la gente se pasa al activismo para expresar la rabia y el dolor surgidos de sus problemas personales, por ejemplo, una infancia violenta o experiencias complicadas en la vida que no surgen necesariamente de aspectos políticos. De esta manera, en términos de sostenibilidad, es útil saber de dónde surge cada conflicto.
Soportar la implicación a largo plazo en situaciones emocionalmente exigentes es más sencillo cuando se tiene una forma de liberar las emociones creadas por dichas situaciones. Puede ser a través de redes de apoyo, terapias de grupo, sexo, naturaleza,… En fin, todo lo que permite desconectar del trabajo ayuda a sacar lo mejor de nosotros mismos y de los demás. Para ello, es importante aprender y practicar el arte de dejarse llevar. Primero, hay que plantar cara, es decir, aceptar y trabajar a través del dolor, del estrés, del miedo (y no mostrar victimismo) para llegar al punto de poder dejarse llevar y dejar atrás los sentimientos negativos.