Mostrando entradas con la etiqueta Poesía y pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía y pensamientos. Mostrar todas las entradas

26 abril 2016

Dejadme volar.

Dejadme volar
Abrir las alas
Quemarme vivo

Dejadme soñar
Sacar la rabia
Sentirme mio

Dejad de callar y observar
Dejaros la piel en vivir
En cambiar, en amar.

Apostad por lo escondido
la luz nos ha cegado de por vida
Apostad por los vencidos,
los caídos y perdidos.

Las muertas
las valientes y olvidadas presas.
Las perras encapuchadas
Las compañeras
Las libertarias

Escrito por Manifiesto a la locura en Abril de 2016

03 noviembre 2014

Vida es Lucha (Contra todas las cárceles que hay en nuestra cabeza)



En mi cabeza una guerra, y otra batalla perdida.
Nunca se termina de ir el miedo, y consumimos nuestra vida al intentar recuperarla.
Nos dijeron que tenía que gustarnos y lo que teníamos que rechazar.Recuerdo todas las veces que he querido dormir en esa cama, y en esa otra, también. Nos marcaron lo que era bueno y lo que estaba mal, y como teníamos que querernos. Yo quiero poder elegirlo todo, hasta la muerte que quiero.  Me he sentido preso aunque no pudiese tocar las rejas, y odio los momentos en los que me he sentido cómodo de esa forma. 


Odio la realidad que me enseñaron, odio a quien me la enseñó. Odio esas veces en los que las pastillas acompañaban mi tristeza.
Odio que sólo pensemos en nosotrxs mismxs, cuando lo que queremos construir es tan colectivo..como lleno de belleza. No quiero abandonar nunca a mis hermanxs de lucha. Es lo único que me mantiene en pie, porque os he visto esforzaros por aquello en lo que creéis, porque os conocí peleando y porque la lucha es nuestra vida, porque creemos que la vida es lucha.


He sentido el desarraigo muchas veces.
Me di cuenta y me dio rabia.
¿Volveremos a encontrarnos?
¿En qué piensas cuando lloras?

Niebla..siempre niebla...por mucho que salga el sol, a mi siempre termina llegando la niebla. La falta de cuidados me fue devuelta con creces..y la merecía. Quedarse solo te hace derrumbarte. Nunca sentí tanto una derrota..pero no imaginas lo fuerte y loco que me he vuelto. Ojala no entiendas nada, así lo entenderás todo.
¿Volveremos a encontrarnos?
¿En qué piensas cuando lloras?


Estamos enloquecidxs



 A ti puedo mirarte a los ojos. 


Porque seguimos juntxs en el camino, hasta el final del camino, o hasta el final de nuestras vidas.

Convirtámonos en un grito de libertad, solidaridad y esperanza.
Seamos peligrosxs contra todo lo establecido.




Os quiero porque soñáis, porque si no soñamos estamos muertxs...Soñad..soñemos.
Ojala nos vaya bien en este camino que decidimos emprender...

31 marzo 2014

La lucha de "siempre"

(Contra la invisibilización de los sentimientos en los espacios anarquistas)

La palabra “ siempre” no es un concepto histórico. Las cosas tienen un principio y generalmente un final. La capacidad de solucionar conflictos o de repetirlos forma parte de los objetivos de cualquier movimiento social. Además suele costar mucho más el identificar el propio conflicto que el poner medios para solucionarlo.
Por mucho que se intente trabajar el lenguaje, la autogestión de la salud,el uso de nuestro cuerpo, las relaciones personales, etc etc para eliminar un prejuicio social que nos afecta, el hecho de haber asimilado a través de la familia, la educación y cualquier otro ámbito social ciertos comportamientos, sentimientos, ideas etc etc hace que continuamente sea necesario partir de cero, identificar que es lo que nos afecta y de que manera, y sobre todo si somos nosotrxs mismxs quien lo reproducimos, para inmediatamente ponerle solución. Para eso la autocrítica y la formación personal y colectiva , unida al compromiso de unir todas las luchas en una y no esperar a que la ansiada revolución social nos limpie por completo, nos facilitan el trabajo.
Cuando empezamos un proyecto, no nos planteamos suficientemente lo que ese compromiso puede afectar a nuestra vida personal( salud, relaciones sociales, tiempo para nosotrxs mismxs etc).
Cuando se eliminan unas herramientas de lucha, considerando que no son necesarias en este momento, o que se conseguirán a través de otras, la lucha queda amputada y en la mayoría de los casos los problemas se enquistan o se reproducen a través de los años, llegando el día en el que el esfuerzo del colectivo se centra en que ese colectivo funcione sea como sea,es decir; mantener vivo algo que murió en el momento en el que nos olvidamos de trabajar aspectos de base.
Entre la actitud derrotista de considerar que no es posible salvar el proyecto bajo ningún concepto, y el sentimiento cristiano de culpabilidad por abandonar un barco que esta completamente hundido ideológicamente, hay mucho trabajo que no se ha hecho.

Partiendo de la base de que el compromiso que adquiera cada persona es algo que decide esa persona, la sensación de que los proyectos dependen en muchas ocasiones de determinadas personas se da demasiadas veces . Es cierto que no a todxs nos gusta hacer todo, ni que tenemos capacidad para hacerlo( aunque si para aprenderlo), pero el dar el paso para abandonar la vida individual y comenzar un proyecto colectivo implica un compromiso para que el esfuerzo sea soportado entre todxs. Cuando nos marcamos objetivos, se hace de forma colectiva, por lo tanto no es coherente que el trabajo diario y el desgaste personal se asuma de forma aislada. Si determinadas personas optan por “solo pasarse por la asamblea” o funcionar al mínimo de su capacidad, porque consideran la política algo que hacer en su tiempo libre, pero participan en un proyecto que asume muchísimas mas cosas que una asamblea semanal, involuntariamente están condenando a otras personas, que por presión, compromiso, huir de sus problemas, o rutina..terminen siendo quien siempre lo hagan. De esa manera asfixiamos a lxs compas, delegamos el trabajo en ellxs y comienza el proceso de hundido del barco que terminará en unos meses o años, según cada proyecto.
Estas personas, que por su forma de comportarse, no entienden el decir que no a las tareas pendientes, terminan creando una relación personal con el colectivo, organización etc.., adquiriendo problemas que no son propios sino del proyecto, y que evidentemente si les afectaran. Del insomnio a la fatiga, pasando por el estrés, la desgana, la presión de grupo, la incomprensión etc.

 Lo que hace un tiempo eran unas ganas enormes de poner en práctica tus ideas con gente que creíste que pensaba como tu, ahora se ha convertido en un trabajo asalariado no remunerado. Se van las ganas de participar, de coger el móvil y de proponer nuevos objetivos, y en determinadas ocasiones, existen casos de personas que se desmarcan de cualquier ideología por esas malísimas experiencias.
Entonces esas personas optan por transmitir al grupo esa sensación, y entonces es cuando o bien se soluciona si los objetivos están destinados a crecer positivamente como grupo en todos los aspectos, o bien nos llevamos alguna sorpresa. Como el problema viene de lejos y hubo compañerxs que asumieron más de lo que podían, exigen ahora a personas concretas que ellas también lo hagan, invisibilizando a el resto de compas que quedan anulados como unxs completxs imbéciles.
Si estas personas aceptan, el problema se perpetua y si lo rechazan quedará en el colectivo la sensación de que has optado por lo fácil y has desertado.

Si tratamos a lxs compas como piezas dentro de los proyectos sociales y políticos y les apretamos las tuercas cuando algo va mal, estamos anteponiendo el proyecto a las personas, al igual que se antepone la “Cuestión de Estado” o se anteponen unxs compas a otrxs( la novia de.., el hijo de.. etc etc) .Sea cual sea la forma de invisibilizar a las personas o a sus capacidades, sentimientos o necesidades el proyecto se dota de delegacionismo, prejuicios, favoritismo, falta de autocrítica ,autoridad etc y de esta forma terminará convirtiéndose en un lastre o en una organización cuyo mayor objetivo es sobrevivir. Así la lucha se paraliza, las personas nos desanimamos y es necesario volver a empezar una y otra vez. Por lo tanto es necesario compartir experiencias con otros proyectos, trabajar desde la base cualquier herramienta de lucha y formarnos colectivamente unxs con otrxs. El trabajo que individualmente asumamos en nuestra vida personal se ve reflejado en el colectivo, así como la ausencia de ese trabajo. Los proyectos son solo un medio para alcanzar los objetivos, nunca un fin, y el trabajo diario es mucho más importante que las siglas, el nombre o la historia del colectivo o el miedo a elegir formar parte o abandonarlo cuando decidamos.

Vida es Lucha


18 marzo 2014

Reflexiones sobre el amor romántico, amor libre y represión.

(Fotografía de uno de los cuadros de Garbi, 



cedida para el artículo.)

En la sociedad actual, absolutamente dominada por el cristianismo y el patriarcado a lo largo de la historia, las relaciones afectivo-sexuales están claramente centradas en el amor romántico. La idea de que tenemos que compartir nuestra vida con la misma persona esta muy arraigada en nuestra mente, y cuando este modelo de pareja heterosexual acaba en separación se rompen los esquemas emocionales que  nos habíamos marcado y lo consideramos como un fracaso, con su posterior trauma, pasando del amor al duelo.

El proceso del desamor suele ser muy similar para todas las personas: nos apoyamos en amigxs, nos culpabilizamos, reprochamos a la otra persona, la odiamos, la comprendemos, lloramos..etc.
Después de un periodo de reflexión personal aparece la idea de que una sola persona no puede ser el único motivo para levantarte por la mañana, es demasiada responsabilidad, además de que darle todo el amor a una sola persona es jerarquizar sentimientos.. Tenemos amigos y amigas, familia( cada unx tiene una idea propia de familia) con los que compartir sentimientos.
Exigir a alguien que permanezca a tu lado aunque te haya mostrado su rechazo es falta de autocrítica que puede derivar en malos tratos, chantajes, desigualdad..etc, por lo que debemos despatriarcalizar nuestra forma de relacionarnos. Al igual que ser egoísta también es patriarcal, ya que si solo pensamos en lo que necesitamos, en nuestro propio deseo y nuestros sentimientos invisibilizamos al resto de personas. Suele ser tan duro acabar con una relación como que la otra persona la de por terminada.

Debemos hacer un trabajo personal y colectivo que rechacen la exclusividad(“nunca encontraras a alguien como yo”) y la propiedad con las personas, que limitan el amor o la libertad de decidir, nos llenan de emociones patriarcales, y nos obligan a sufrir. Si considerásemos al amor, como el proceso de compartir el tiempo, la imaginación, de disfrutar con gente que te acompañará y no como una meta no tendríamos nunca la sensación de que hemos perdido algo para siempre. Todo el mundo puede ser querido, afectiva y sexualmente.
Queremos tener derecho al placer sexual, poder elegir con quien/es queremos relacionarnos libremente y en que momento, y que tipo de lazos queremos estrechar.
Como medio para la sociedad anarquista, considero necesario que los aspectos de dominación que nos enseña el Estado y el patriarcado, sean eliminados de nuestras mentes, y no se reproduzcan en nuestros actos. Con las uniones libres( si las queremos) , debemos destruir la concepción del amor en el plano domestico, que invisibiliza otras formas de experimentar con nuestro cuerpo y nuestros sentimientos.
Las emociones patriarcales con las que somos educacadxs nos condicionan a la hora de relacionarnos, y desnaturalizar nuestros lazos con otras personas. Cuando compartimos nuestro tiempo o nuestros esfuerzos con una persona de otro sexo, el patriarcado dota esa relación de contenido sentimental, sexual o jerarquiza los sentimientos de una persona sobre la otra, anulando por completo la capacidad de decidir, experimentar y compartir de esas personas, y el propio proyecto en sí. Esto es tan dañino como la limitación en los comportamientos que sufre una mujer, que para ser femenina tiene que aparentar ser frágil y débil, o que el hombre tenga que ser valiente y agresivo, con lo que todo esto supone en cuanto a represión de sentimientos con nosotrxs mismxs, con otras personas y la invisibilización de determinadas practicas sexuales que se consideran “vergonzosas” o “extrañas” según el sexo con el que hayamos nacido. La masturbación,sexo grupal,tríos, la estimulación anal en mujeres y hombres, etc etc, son aun tabú para muchas personas.
Además del plano doméstico, el plano económico( muy relacionado) también nos marca desde que nacemos.
Personalmente no entiendo el sexo como trabajo sino como disfrute, no creo en el sexo alquilado, pero eso es algo que lxs trabajadorxs sexuales, con el amplio debate que supone para todxs(para la sociedad en general) tendrán que decidir como tratarlo.
La dominación y sumisión como juego en la cama es algo que esas personas tendrán que analizar como llevarlo a cabo, pero no hay duda que cuando esos roles se llevan a cabo fuera del plano sexual estamos reproduciendo el patriarcado en nuestro día a día.. El disfrutar pasándolo mal, es un resquicio del sentimiento de culpa cristiano.
En definitiva, el amor propio, experimentar con nuestro cuerpo, decidir con quien queremos compartir nuestros actos, que podamos aceptar el amor hacia otras personas y el amor de esa persona a otras personas nos emancipa de esta sociedad injusta. Así que mejor que no nos quieran mucho..mejor que nos quieran libres!






Escrito por Manifiestoalalocura
Gracias a Garbi por mandar la fotografía de su cuadro.

03 diciembre 2013

No tenemos porqué seguir perdiendo buenos compañeros/as


Activismo sostenible: cómo evitar quemarse:


 






Creemos que es una buena base para pensar cómo afecta la militancia (o el activismo 
 político, cualquiera de las dos maneras de hablar es bastante fea e imprecisa) a la salud mental. Es cierto que el texto tiene un tono muy propio de la propaganda anglosajona (lo cual puede generar cierta distancia en lectores como nosotros), pero seguro que muchas de las personas que leen primeravocal.org con cierta asiduidad son capaces de reconocer situaciones y sensaciones que él se describen. Cómo están nuestras cabezas no solo no debería ser un tema tabú en los espacios de lucha políticos, sino que tendría que ser una de nuestras prioridades colectivas.
La astenia supone un problema en todos los movimientos políticos y sociales. Cada día, activistas comprometidos sufren y abandonan la lucha porque se queman. En gran medida, se considera que la astenia activista es una consecuencia de la implicación en el activismo. Sin embargo, al trabajar en grupo, si una persona sufre de astenia, se suele producir un efecto negativo en el colectivo.
La forma en la que nos comportamos con nosotros mismos y con los que nos rodean tiene un profundo impacto en nuestras vidas. Todo proceso o acción que esté resultando divertido y efectivo puede convertirse en algo negativo a causa de la astenia. De ninguna manera, se trata de culpar o atacar a la gente que sufre de astenia activista, más bien de enfatizar el hecho de que necesitemos apoyarnos los unos a los otros de una forma más concreta. No tenemos que aceptar la astenia como si fuese uno de los “gajes del activista”. No tenemos por qué seguir perdiendo buenos compañeros.
Esta artículo nace de la premisa de que el método más eficaz para cambiar nuestra sociedad y, en consecuencia, frenar la destrucción de la Tierra, es a través de la transformación de nosotros mismos y de la manera en la que interactuamos con los otros y con la Tierra. Esto, en parte, es de lo que trata nuestro movimiento, de hacer las cosas diferentes, más auténticas, y, lo más importante, por vías menos destructivas. Para conseguir que nuestro modelo de activismo sea más sostenible, es necesario ocuparnos de valorar nuestra salud mental, emocional y física. Así, evitamos la astenia y, por lo tanto, continuamos la resistencia.

¿Qué es la astenia?
“La astenia se define y se experimenta de modo subjetivo, como un estado de agotamiento físico, emocional y mental causado por la implicación en situaciones emocionalmente exigentes. Las exigencias emocionales suelen ser causadas por la combinación de grandes expectativas y tensiones situacionales crónicas. La astenia está acompañada de varios síntomas como el agotamiento físico, sentimientos de impotencia, desesperanza y desilusión, el desarrollo de un concepto negativo de sí mismo y actitudes negativas hacia el trabajo, la gente y la vida misma. En su forma extrema, la astenia representa un punto de ruptura con la realidad por el que se hace considerablemente duro el seguir luchando por cambiar este mundo”.
Fuente: Career Burnout – Causes and Cures, Ayala Pines and Elliott Aronson, The Free Press 1998.
Básicamente, la vida se vuelve ácida y, al perder tu chispa, dejas de pasártelo bien y ya no eres alguien divertido con quién estar. Sin embargo, también podemos ver la astenia como una señal de aviso. En este sentido, es una oportunidad para revalorizar y volver a definir nuestras prioridades, para desarrollar métodos de trabajo más sostenibles y sanos. Citando al infame psiquiatra de los años 60 R.D. Laing: “No tiene por qué ser todo crisis, también puede ser un gran logro.”
La astenia suele ser el resultado de trabajar demasiado duro, de experimentar demasiada tensión o demasiadas situaciones estresantes. Esto puede ocurrir cuando nos exigimos demasiado a nosotros mismos, al fijarnos normas idealistas y soñadoras, siendo incapaces de delegar y de darnos un tiempo muerto. En otras palabras, esto ocurre cuando no nos valoramos lo suficiente y obviamos nuestras propias necesidades básicas. A tener en cuenta:
La astenia activista se desarrolla lentamente, en un largo periodo de tiempo. Se expresa física y/o mentalmente. Los síntomas de este tipo de astenia incluyen:
• Una conciencia progresiva de que el activismo está absorbiendo tu vida.
• Dificultades a la hora de tomar decisiones.
• Incapacidad de mantenerse concentrado.
• Insomnio y otros problemas para descansar lo necesario.
• Tendencia a pensar de una forma cada vez más negativa.
• Un profundo sentimiento de desesperanza.
• Pérdida del sentido de la lucha y de la energía.
• Indicios físicos de astenia como tensión muscular, restricciones del flujo sanguíneo a los tejidos y un aumento de adrenalina. Estos síntomas fisiológicos pueden producir dolores de cabeza y/o de espalda y cansancio.
• Pérdida del placer en la comida, en los amigos y en otras actividades que antes resultaban interesantes y agradables.
• Otras señales de advertencia de la astenia son las rabietas sobre asuntos triviales, el deseo de no salir de la cama por la mañana o la tendencia a sufrir accidentes.
¿Qué causa la astenia y qué contribuye a desarrollarla?
La acción directa suscita emociones extremas. Se pueden experimentar cosas increíbles de forma muy rápida. Mucha gente cree que difundir la acción directa es extraordinario, que les cambia la vida y les fortalece. Pero algunos, sobretodo si no han conseguido su objetivo, creen que es la peor experiencia posible y aseguran que nunca más volverán a sufrir por ello.
En resumen, para la mayoría de la gente la acción directa puede ser muy traumática en algunas ocasiones. La mejor forma de superar todas las tensiones es la ayuda y el apoyo mutuo. La tensión comienza al soltar adrenalina, lo que produce estallidos temporales de energía. Al presionarnos a nosotros mismos cada vez más, podemos llegar a lo más alto, pero esto no dura para siempre. Deberíamos continuar la acción relajándonos y acurrucándonos en nuestro rinconcito para recuperarnos. Si no lo hacemos, ignorando los mensajes que nos dicen que algo va mal, entonces nuestros cuerpos y nuestras mentes recurren a algo doloroso o dramático para captar nuestra atención. Esto es astenia.
No somos ni máquinas infatigables ni soldados que pueden soportar abusos indefinidamente. Disgustarse a menudo es positivo y saludable; sería preocupante si nada nos afectara. Es importante que la gente hable y que tome su tiempo para escuchar las preocupaciones y las ansiedades de los demás. Necesitamos asegurarnos de que cuidamos unos de otros, incluyendo a la gente “fuerte” que finge estar siempre bien. No temamos expresar nuestros sentimientos a los demás.
Es difícil tratar la astenia, ya que la persona afectada puede asegurar que está perfectamente. Si notamos que alguien entre nosotros se está acercando al precipicio, tratemos de aliviar su presión sin cuestionarle. Si crees que eres tú mismo te estás quemando de esta manera, no dudes en pedir ayuda.
Lucha interna:
Una de las grandes causas de la astenia ocurre cuando los grupos o las personas discuten, y gastan sus energías en una lucha interna. Esta lucha suele darse cuando la gente estresada intenta culpar a alguien para que éste pague el pato. Así, la astenia puede manifestarse como desconfianza, acoso, intimidación, abuso y chismorreo.
Hay que prestar atención a las dinámicas de grupo. Darse cuenta de la gente que difunde rumores malintencionados y sentimientos negativos: suelen estar hiper-estresados y no son de fiar (ésta es una táctica común utilizada por los “topos” para desestabilizar los grupos). Antes de empezar a desconfiar, tratemos de hablar con esa persona para ver si sus acusaciones tienen fundamento o no. Las cazas de brujas paranoicas no ayudan a nadie. Sobre todo, tratemos de ser amables con los demás y con nosotros mismos. Valoremos al otro.
Cultura activista:
Algunas investigaciones han destacado que la astenia activista suele ser causada por gente que se marca a sí mismo grandes expectativas de forma ilusoria, que nunca están disponibles para quedar y que se comportan de forma excesivamente severa consigo mismos. Cargar todo el peso de la lucha sobre sus hombros y no permitirse descansar hasta que los problemas de este mundo hayan sido resueltos, es una manera segura de agotarse. Para más información: www.parkc.org/activist.htm.
¿Qué tipo de cultura muestra devoción por tales actitudes personales? Como movimiento, ¿aceptamos los periodos de escasa motivación al tiempo que respetamos a la gente, admitiendo que necesitan un descanso para recargar las pilas? ¿Respetamos a los activistas que aceptan el hecho de que no tienen el tiempo y la energía suficientes para llevar a cabo las actividades que se están realizando? O, más bien, ¿el respeto y el prestigio en nuestro grupo son asegurados a través de una especie de devoción a la causa que requiere un sinfín de sacrificios personales?
¿Supone un peligro que la urgencia natural del trabajo activista fomente una conducta ética extremadamente dañina? Aunque quizás comprensible, ¿puede una cultura que respete el sacrificio personal finalmente ser sostenible o efectiva?
La ciega devoción a la causa en la cultura activista hace que el grupo pierda continuamente a sus compañeros más comprometidos, además de mantener la tendencia a desmotivar a los nuevos compañeros que pretenden implicarse. Si queremos convertirnos en el cambio que deseamos ver en toda la sociedad, es hora de aceptar que empujarnos sin parar a nosotros mismos y a los que están a nuestro alrededor no es ni deseable ni sostenible. Necesitamos recordar que cambiar el mundo es un maratón, no un sprint. Necesitamos moderar nuestro ritmo.
Estrategias para evitar la astenia activista haciendo un activismo sostenible:
Nuestro compromiso a menudo necesita una revisión y una poda para prevenir la saturación. Más vale encargarse de algo sin decirlo públicamente, que no hacerlo cuando la gente piensa que te estás encargando. Cuando lo necesitemos, tomemos un descanso, es decir, planeemos un tiempo muerto antes, durante y después las grandes acciones o las largas sesiones de trabajo, con el fin de buscar el equilibrio entre la acción y lo que es bueno para nosotros y nuestras necesidades.
¿Cuáles son las situaciones que más nos desgastan? ¿Podemos buscar formas de lidiar con ellas? No estamos obligados a participar en toda acción que se tercie, simplemente no lo hagamos si no estamos bien.
Conocer nuestras propias motivaciones en la lucha es una ayuda. A veces la gente se pasa al activismo para expresar la rabia y el dolor surgidos de sus problemas personales, por ejemplo, una infancia violenta o experiencias complicadas en la vida que no surgen necesariamente de aspectos políticos. De esta manera, en términos de sostenibilidad, es útil saber de dónde surge cada conflicto.
Soportar la implicación a largo plazo en situaciones emocionalmente exigentes es más sencillo cuando se tiene una forma de liberar las emociones creadas por dichas situaciones. Puede ser a través de redes de apoyo, terapias de grupo, sexo, naturaleza,… En fin, todo lo que permite desconectar del trabajo ayuda a sacar lo mejor de nosotros mismos y de los demás. Para ello, es importante aprender y practicar el arte de dejarse llevar. Primero, hay que plantar cara, es decir, aceptar y trabajar a través del dolor, del estrés, del miedo (y no mostrar victimismo) para llegar al punto de poder dejarse llevar y dejar atrás los sentimientos negativos.

04 julio 2011

Pensamientos



Luz tenue..

Comienzas a andar de puntillas..

el escenario no es suficiente..el silencio; demasiado.

Yo no te miro, tu  no me escuchas.

Nos estremecen las caricias recorriendo nuestros cuerpos,

me recuerdan a los momentos que ya no existen.

Para mí eras mucho más que cualquier hotel de paso.

Seguimos vivos...

Acuérdate, antes de que acabe la función y el telón nos haga sombra..

Aplausos.